29/1/13

Harry Potter

"Es la calidad de las convicciones y no el número de seguidores lo que determina el éxito"


"No existe ni el bien ni el mal, sólo el poder"


"No es bueno dejarse arrastrar por los sueños y olvidarse de vivir"


"Las cosas que perdemos siempre acaban viniendo a nosotros... Si bien no siempre de la manera que esperamos"


"Todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior; lo que importa es que parte decidimos potenciar"


"No son nuestras habilidades las que demuestran cómo somos, sino nuestras elecciones"


"Temerle al nombre sólo agranda el temor al hombre"


"En los sueños encontramos un mundo enteramente nuestro; que se sumerja en el profundo océano; que sobrevuele la más alta nube"


"Mis ojos no reflejan los fantasmas de mi pasado"


"Hay muchos tipos de valentía. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestro enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos"

"Donde esté tu tesoro estará también tu corazón"

3/3/12

¿Reflexionamos?

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan; demasiado rápido para aquellos que temen; demasiado largo para aquellos que sufren; demasiado corto para aquellos que celebran. Pero para aquellos que aman, el tiempos es eterno.
Henry Van Dyke

Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz

George Sand

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor

San Agustín

El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido a mil

Leon Tolstoi

El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona

Aristóteles

26/2/12

08 Recordando historias

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal
Madre Teresa de Calcuta

La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar
Forrest Gump

Lo mejor acerca del dolor es que te das cuenta de que no estás muerto
La teniente O'Neill

Todo hombre que se precie crea su propia suerte
Titanic

La vida es el mayor espectáculo del mundo
Agua para elefantes

07 Recordando historias

Nuestras huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos

Si suyas son las estrellas en el cielo nocturno, mi mundo se halla en los desolados espacios vacíos del firmamento
Querido John

La mala noticia es que este lugar hace que eche de menos el otro. Pero la luna está llena, lo que me hace pensar en ti, pues sé que no importa lo que esté haciendo y dónde esté, esta luna será siempre del mismo tamaño que la tuya..., al otro lado del mundo
Querido John

Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes

06 Recordando historias

Cuando el enemigo parece más fuerte que tú, actúa de manera que escapes a su comprensión

Los buenos elementos son los que buscan soluciones, los malos los que buscan escusas
Bernard Werber

Si los niños ven magia en las cosas es porque la buscan
Cristopher Moore

Hay momentos en la vida cuyo recuerdo es suficiente para borrar años de sufrimiento
Voltaire

No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo
Rousseau

05 Recordando historias

La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil
Kurt Tucholsky

La verdadera sabiduría sólo puede nacer en el corazón que ha llegado a ser como el polvo

Todas las historias se parecen, vistas de cerca. Al principio hay un ser en devenir que duerme. Sufre una crisis. Esta crisis le obliga a reaccionar. Según su comportamiento, morirá o evolucionará

Más vale consolidar los puntos fuertes que querer controlarlo todo

04 Recordando historias

Todo lo que hagas en la vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas porque nadie más lo hará; como cuando alguien entra en tu vida y una parte de ti dice: "no estás mínimamente preparado para ésto"; pero la otra dice: "hazla tuya para siempre"
Gandhi

No estás enamorado de ella, sino enamorado de la vida a través de ella
Stewart Emery

Los caballeros siempre acentúan los tiempos débiles
Duck Ellington

Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión
Habib Bourguiba

03 Recordando historias

La pasión a menudo convierte en loco al más sensato de los hombres y, a menudo, también hace sensatos a los más locos
François de la Rochefoucauld

No esperes a que la tormenta pase, aprende a bailar bajo la lluvia

Si no puedes estar con la persona a la que amas, ama a la persona con la que estés

La experiencia es un monstruo feroz, pero está claro que te hace aprender
Clive Staples Lewis


02 Recordando historias

Me debatí toda la noche, mientras vigilaba tu sueño, por el abismo que mediaba entre lo que sabía que era correcto, moral y ético y lo que realmente quería
Stephenie Meyer "Crepúsculo"

Suerte es el nombre que se le da al éxito de los demás [...]. A veces el vencedor es simplemente un soñador que nunca ha desistido
Federico Moccia "Perdona si te llamo amor"

¿Cómo distinguir entre un ángel y un demonio?
Es sencillo: cuanto te encuentres al borde de un precipicio, el ángel te tenderá la mano y el demonio te empujará. Aunque, claro..., entonces ya será demasiado tarde
Dos velas para el diablo

Existe un momento, apenas dura el aleteo de una mariposa agonizante, donde todo se paraliza y sabes que basta una palabra, un levísimo momento, para cambiar las cosas. Si no lo haces, todo sigue igual. Jamás vuelves a encontrar ese segundo capaz de paralizar el universo y transformar tu vida
El amor es un cuento

Cada segundo que pasa, cada luna que surge, no hace más que decirnos: "vive, vive y ama lo que tú eres, por lo que eres. Mira en lo alto hacia el cielo, cierra los ojos y no te canses nunca de soñar
Tengo ganas de ti



21/2/12

Perfecto en cuestión de segundos


Ha sido un día espantoso. Intentas averiguar si ha sido porque tu jefe te ha endosado a uno de los principiantes que ha entrado ese mes en el bufete, o porque otro de tus superiores ha querido meterte mano y has tenido que deshacerte de él de una manera poco decorosa, o porque el aprendiz ha traspapelado unos documentos importantes y has tenido que presentar tus excusas hacia el cliente, o si lo fue desde el comienzo ya que no los has visto; sí, es eso, estás segura.

Estás deseando llegar a tu destino para, por fin, estrujarlos entre tus brazos como hace cuatro días que no haces. Sabes que en cuanto te vean llegar correrán hasta ti y saltaran para agarrarte y besarte y, sólo más tarde, esa noche tendrás que pedirles mil perdones y prometerles miles de cosas que cumplirás con mucho gusto.

Doblas la última esquina que te separa de ellos y quieres echarte a correr pero sabes que los zapatos que llevas solo harán que tropieces y tardes más. Abres el bolso y sacas la copia de las llaves que te ha dado tu vecina por si necesitas algo. Abres la puerta y oyes sus risas y sus gritos. Entras en la casa y los ves en el suelo riéndose porque se están haciendo cosquillas entre ellos. Todavía no han reparado en tu presencia. Te apoyas en la pared y recuerdas cuando los vistes por primera vez, envueltos en sangre y llorando; lloros que se calmaron cuando tú los arrullaste por primera vez. Recuerdas lo plena y feliz que te sentiste cuando miraste en lo profundo de sus orbes.

  • ¡Mami! –grita tu pequeña y tu sales de tu ensoñación y te agachas para abrazarla bien fuerte mientras reparte besos a lo largo de todo tu rostro. Haces lo mismo con ella. Os separáis y la miras fijamente. Sus ojos verdes y profundos, igual a los tuyos, te hipnotizan y compruebas que no hay tristeza en ellos sino felicidad.

Miras hacia tu otro pequeño. Él es más reservado y tímido así que das el primer paso y lo coges en brazos. Le preguntas si no va a darte ningún beso y ese es el incentivo que necesita para abalanzarse sobre ti y decirte lo mucho que te quiere y te ha echado de menos. Haces lo mismo que has hecho con tu hija y lo miras a los ojos, esos ojos achocolatados que tanto te recuerdan a su padre.

Tu día se ha vuelto perfecto en cuestión de segundos.

De camino a casa se quedan dormidos, algo normal ya que debe de haber sido un día agotador para ellos. Al entrar en vuestro hogar los dejas con cuidado para no despertarlos en el sofá y vas a prepararles la cena. Justo cuando apagas el fuego oyes ruidos en el salón y te diriges rápidamente hacia allí; Evan acaba de despertarse pero Elizabeth todavía duerme. Le haces una señal a tu pequeño y os acercáis lentamente a Beth.

Primero la besas, al no despertarse la zarandeas suavemente y al ver que todavía sigue durmiendo Evan le mete un dedo en la oreja y acto seguido Elizabeth chilla y le tira un cojín a la cara a Evan. Para que su hermana no se enfade con él, Evan le da un beso en la mejilla y después de eso Elizabeth olvida lo ocurrido.

Después de darles de cenar, una cena llena de las historias de estos cuatro días que habéis estado separados, los diriges a la ducha donde pasáis un agradable rato. Luego de haberlos secado concienzudamente y ponerles crema por todo el cuerpo les pones el pijama y los metes en la cama. Los arropas bien a cada uno y les cantas su canción preferida… ya están dormidos.

Sales de su cuarto y vas a la cocina a prepararte un café. Allí reflexionas sobre los pros y los contra de tu trabajo; ganan los contra. Suspiras. Ya lo has hablado con John, él quiere que lo dejes pero ambos sabéis que no puedes a menos que encuentres un lugar de trabajo como profesora. Lanzas otro suspiro. Has acabado el café y no sabes qué más hacer para prolongar el tiempo antes de acostarte. Te diriges hacia vuestro cuarto… ese que te parece tan oscuro sin John.

Estás lista para acostarte pero no lo haces. Has escuchado ruidos extraños y vas al cuarto de los niños porque crees que provienen de allí. Abres la puerta y ves que no: ellos están muy tranquilos. Vuelves a oír los ruidos y te das cuenta que provienen de la entrada. Te asustas y entras en la habitación de tus hijos pero demasiado tarde te das cuenta de tu error: es la primera puerta que mirará el intruso, pero ya no puedes hacer nada. Oyes unos pasos que se acercan y… se alejan. Entreabres la puerta y lo ves. Está de espaldas a ti, es alto, de anchos hombros y caderas estrechas, tiene el pelo corto y un poco rizado. Se gira pero no logras verle la cara, está demasiado oscuro. Se acerca a la puerta y es cuando lo hueles: tiene un olor extraño, peculiar. Pasa de largo y eso te extraña ya que ésta es la primera habitación que creías que iba a mirar. Cuando está a un par de metros de ti abres la puerta sin hacer ruido y te acercas a él lentamente y, justo cuando vas a saltar a su espalda, se gira y te sonríe mostrando esos dientes blancos perfectos y esos hoyuelos que tanto amas.

Tu marido ha vuelto a casa.